La
ortodoncia se define, con más precisión técnica,
como la “rama de la odontología que se dedica a la
supervisión, guía y corrección de las estructuras
dentofaciales en crecimiento o maduras”. Abarca “el
ajuste de las relaciones existentes entre los dientes, y entre estos
y los huesos faciales; para ello, puede aplicar fuerzas o estimular
las fuerzas funcionales dentro del complejo craneofacial e incluso
modificar su dirección”.
Así
pues, mediante aparatos hechos a la medida, el ortodoncista aplica
fuerzas a los dientes o a las estructuras que los rodean. Las anomalías
se corrigen desplazando los dientes, e incluso los huesos, a la
posición correcta.
Tratamiento
Siempre
es más favorable realizarlo en el período de crecimiento
de las estructuras óseas y dentarias, es decir entre los
9 y 15 años, pero hay algunos tratamientos que son preventivos
de maloclusiones (por ejemplo: mordidas cruzadas, succión
de dedo) que se realizan en edades tempranas (4-5 años);
así como otros, en personas adultas para corregir problemas
estéticos, de enfermedad periodontal, dolores de cabeza o
de oídos, antes de un tratamiento protésico, imposibilidad
de apertura bucal, ruidos o chasquidos de la articulación,
etc.